viernes, 4 de enero de 2008

APRENDER A APARCAR


Y el caso es lo pienso y no me aclaro. Mi psicóloga me preguntó un día que en qué momento y por qué había decidido dejarle. Instintivamente contesté que no lo sabía ( que es lo que digo siempre que no quiero pensar en algo), y ella me dijo que lo pensara un momento. Y después de un mal rato pensandolo me dí cuenta de la cruda realidad.... y es que yo en ningún momento quise dejarle, no me planteé dejarle, solo me alejé de él un poco. Estaba muy dañada psicológicamante y un poco cansada fisicamente y mi cabeza no dió para más. Demasiadas emociones, demasiado sexo, demasiadas cosas que procesar por mi pequeña cabecita de 18 añitos que se plantó y dijo: Hasta aquí hemos llegado.
Después de todo el daño psicológico y físico que me había producido, intenté convencerme a mi misma que no debía seguir viéndole. Llevo casi 9 años intentando convencerme a mi misma sin darme cuenta de que nunca he querido dejarle, siempre he querido estar con él, siempre, simpemente no lo he hecho por una cuestión de supervivencia, algo instintivo supongo. La cosa es que todo este tiempo he estado pensando artificialmente que no quería verle, que no quería nada él... y tenía una lucha interna tremenda que me ha estado consumiendo día a día.
El darme cuenta de que sí quiero verle podría parecer un paso adelante, el fin de la lucha interna, pero darte cuenta de que posiblemente quieres a alguien a quien no importas lo más mínimo, y que lo único que quiere es hacerte daño y más daño... no se, en mi caso hace que me plantee seriamente mi salud mental.
He sido muy fuerte estos años, no me he dado cuenta pero lo he sido y mucho. En parte me siento satisfecha, pero tb estoy harta de tener que estar siempre batallando contra mi misma.
Es tan cansado y desgasta tanto... Y joder, que no debería ser así.
Ahora en Navidades no he ido a la terapia, porque no he tenido ni un minuto, claro, pero sinceramente.... solo pensar que tengo que volver me pongo enferma. No quiero hablar mas de esto, quiero guardarmelo para mi, no quiero compartirlo.
Es duro sentirse una miserable por querer a alguien. No me lo perdono, no puedo.
La gente de mi entorno tiende a insultarle cuando hablamos de él y yo patéticamente sigo defendiéndole. Eso hace mucho daño a la gente que me quiere y me hace daño a mi, pero no puedo evitarlo. Como mucho consigo callarme y no decir nada, pero por dentro sigo pensando que ellos no le conocen, que no saben cómo es, que no saben de lo que están hablando.
Igual nunca me recupero de esto, igual sigo queriéndole para siempre, deseando algo imposible y dañino.
Aun hay dias que casi puedo oirle, olerle. Son los peores días. Cuando te generan una necesidad y adquieres un vicio o adicción estos momentos son los peores, los del mono como se suele decir. Te duele todo y tiemblas y lloras y quieres hacerte daño y castigarte.
Todo esto es una mierda la verdad... estoy más que harta, no me soporto.

jueves, 13 de diciembre de 2007

Atópica


A lo largo de mi vida, he escuchado millones de veces cosas como: "Mira que eres rarita, eh?"
"Tia,que rara eres"
"Tu.... eres un poco especial, no?"
Y un largo etcétera.
Lo he ido asumido más o menos bien o mal.
El caso es que como consecuencia de mis ya conocidos picores nerviosos, fuí al dermatólogo hace como un mes... y me dijo que es que tenía la piel atópica y por lo visto, eso significa, que es especialmente rarita y cualquier cambio brusco de temperatura, estres y demás cosas total y absolutamente aleatorias e impredecibles pueden hacer que tenga pequeños brotes de picores.
Después, en casa , reflexionando sobre el término mientras buscaba información en internet, me di cuenta de que hasta la piel la tengo rara. Lo que de algún modo me convierte en una rara integral.
Seguro que la primera vez que me operen necesitarán al mejor cirujano del planeta porque por dentro lo tendré todo descolocado.. ( cosa que por otra parte, explicaría muchas cosas)
Bautizo por este motivo así, a este nuevo espacio.
Espero disfrutar ( y que disfruteis vosotros tb )tanto con él,como con el antiguo.