Y el caso es lo pienso y no me aclaro. Mi psicóloga me preguntó un día que en qué momento y por qué había decidido dejarle. Instintivamente contesté que no lo sabía ( que es lo que digo siempre que no quiero pensar en algo), y ella me dijo que lo pensara un momento. Y después de un mal rato pensandolo me dí cuenta de la cruda realidad.... y es que yo en ningún momento quise dejarle, no me planteé dejarle, solo me alejé de él un poco. Estaba muy dañada psicológicamante y un poco cansada fisicamente y mi cabeza no dió para más. Demasiadas emociones, demasiado sexo, demasiadas cosas que procesar por mi pequeña cabecita de 18 añitos que se plantó y dijo: Hasta aquí hemos llegado.
Después de todo el daño psicológico y físico que me había producido, intenté convencerme a mi misma que no debía seguir viéndole. Llevo casi 9 años intentando convencerme a mi misma sin darme cuenta de que nunca he querido dejarle, siempre he querido estar con él, siempre, simpemente no lo he hecho por una cuestión de supervivencia, algo instintivo supongo. La cosa es que todo este tiempo he estado pensando artificialmente que no quería verle, que no quería nada él... y tenía una lucha interna tremenda que me ha estado consumiendo día a día.
El darme cuenta de que sí quiero verle podría parecer un paso adelante, el fin de la lucha interna, pero darte cuenta de que posiblemente quieres a alguien a quien no importas lo más mínimo, y que lo único que quiere es hacerte daño y más daño... no se, en mi caso hace que me plantee seriamente mi salud mental.
He sido muy fuerte estos años, no me he dado cuenta pero lo he sido y mucho. En parte me siento satisfecha, pero tb estoy harta de tener que estar siempre batallando contra mi misma.
Es tan cansado y desgasta tanto... Y joder, que no debería ser así.
Ahora en Navidades no he ido a la terapia, porque no he tenido ni un minuto, claro, pero sinceramente.... solo pensar que tengo que volver me pongo enferma. No quiero hablar mas de esto, quiero guardarmelo para mi, no quiero compartirlo.
Es duro sentirse una miserable por querer a alguien. No me lo perdono, no puedo.
La gente de mi entorno tiende a insultarle cuando hablamos de él y yo patéticamente sigo defendiéndole. Eso hace mucho daño a la gente que me quiere y me hace daño a mi, pero no puedo evitarlo. Como mucho consigo callarme y no decir nada, pero por dentro sigo pensando que ellos no le conocen, que no saben cómo es, que no saben de lo que están hablando.
Igual nunca me recupero de esto, igual sigo queriéndole para siempre, deseando algo imposible y dañino.
Aun hay dias que casi puedo oirle, olerle. Son los peores días. Cuando te generan una necesidad y adquieres un vicio o adicción estos momentos son los peores, los del mono como se suele decir. Te duele todo y tiemblas y lloras y quieres hacerte daño y castigarte.
Todo esto es una mierda la verdad... estoy más que harta, no me soporto.
7 comentarios:
Me iba a ir de puntillas como he venido, pero he pensado que como no hay nada que opinar, ni aconsejar, simplemente te gustaría recibir un abracito. Otro más.
El amor es una mierda, estas sufriendo y comiéndote la cabeza por nada; olvídale, no vale la pena recordarle.
Besines!
Joder...
bufff... nena..
Hay secuencias en la vida que dejan poso. Guste o no su sabor. Decisiones o acontecimientos incoherentes o injustos, imposible saberlo. Al final es lo que nos forma, lo que nos moldea, pero el tiempo (y ay surgio el topico)es el que debe endurecer el barro que nos hemos moldeado. Nosotros debemos aguantar nuestra propia escultura, no nuestro sicologo.
Quizas haya sentimientos de ocasiones perdidas, de trenes que se han ido... pero al final, todo son cruces, todo son caminos que debemos coger. No mas.
Siento el peñazo... Me he soltado.
Un beso.
Ya sé que quieres guardarte estas cosas para ti pero tal como dices al final, tú no puedes sola. Parece que quieres y no quieres y para eso, necesitas un empujón.
Déjate ayudar, por favor. Y vuelve a quererte.
Un beso
Vamos, nena, que no hay mal que cien años dure ni cuerpo que lo resista.
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